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¿QUÉ ES LA TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS?

Durante el periodo intrauterino y hasta el primer año de edad, los bebés realizan una serie de movimientos reflejos o automáticos que le facilitan la estancia en esas etapas: la vida en el medio acuoso, la salida por el canal del parto, la succión… Estos movimientos son llamados REFLEJOS PRIMITIVOS.

Sin embargo, pasado este periodo, estos reflejos deben desaparecer para dar paso a los reflejos posturales, que permiten el control automático del movimiento y el equilibrio, de manera que el desarrollo neurológico sea adecuado.


Si no se produce esta integración, podemos encontrarnos con ciertos síntomas.

¿CUÁLES SON ALGUNOS DE LOS SÍNTOMAS DE REFLEJOS PRIMITIVOS NO INTEGRADOS?

  • Malas posturas en la silla y al escribir

  • Pobre equilibrio y coordinación

  • Dificultades para aprender a hacer la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bici

  • Problemas de lateralidad

  • Mareo por movimiento

  • Hiperactividad, impulsividad o dificultades de atención y concentración

  • Problemas de comportamiento (timidez o agresividad)

  • Enuresis y problemas para el control de esfínteres

  • Dislexia y dificultades de aprendizaje

  • Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío

  • Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos

¿CÓMO SE INTEGRAN LOS REFLEJOS PRIMITIVIOS?


Para lograr la integración de los reflejos primitivos, los bebés realizan una serie de movimientos estereotipados durante su primer año de vida que actúan como inhibidor natural. Sin embargo, si estos movimientos no se pueden realizar o no se llevan a cabo durante el tiempo suficiente, los reflejos permanecerán activos.

Entonces… ¿nunca se podrán integrar esos reflejos? ¡Claro que sí!


En estos casos en los que la persona no ha podido integrar los reflejos primitivos de manera natural, podemos aplicar la TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS.

Mediante la repetición rítmica pasiva o activa de movimientos que involucran todo el cuerpo, se genera una estimulación que induce progresivamente la maduración del cerebro.


Es decir, mediante estos sencillos movimientos que puedo realizar yo mismo o que me aplica otra persona durante 10 minutos diarios, vamos a favorecer la integración de los reflejos primitivos en reflejos posturales, de manera que se vayan creando nuevas conexiones neuronales y se alcance niveles cognitivos superiores.


Si reconoces a tu hijo/a en alguno de estos casos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para llevar a cabo una evaluación de reflejos primitivos.

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